. . . y el juego no funcionó como se esperabaEste juego es motivo de risas y emoción sin embargo, para ellas fue algo así como: “¡Nooo! ¡No se puede quitar el regalo de otra persona!”.
Y LLEGÓ EL DÍA DEL CUMPLEAÑOS . . .
Como dos niñas cumplían años el día anterior y el siguiente al cumpleaños de Liliana, aprovechamos para celebrar con una fiesta para las tres. Hubo piñata, torta y arroz con pollo para todos los invitados.
Las cumpleañeras
Los niños estuvieron encantados. Mientras tanto, Liliana organizó con las damas un juego muy popular llamado “El elefante blanco”. La dinámica consiste en intercambiar regalos, con el objetivo de quedarse con el que más le guste a cada quien, incluso si eso implica quitárselo a otra persona.
En nuestra cultura, este tipo de juegos suelen ser motivo de risas y emoción: todos quieren ver quién logra quedarse con el regalo más codiciado. Sin embargo, para ellas la idea resultó desconcertante. Su reacción fue algo así como: “¡Nooo! ¡No se puede quitar el regalo de otra persona!”.
Así que, al final, cada una conservó el obsequio que le había tocado, y el juego no funcionó como se esperaba. De todas formas ellas estaban felices.
¡ A pegarle a la piñata !
Y con el elefante blanco quedamos frustrados
Ese día aprendimos mucho más sobre la cultura, y pudimos notar cuán agradecidas estaban las mujeres. Por la tarde, después de una pequeña celebración, varias de ellas se acercaron a Liliana para regalarle pescado, naranjas, una gallina e incluso una misirʉ, una hermosa mochila típica. Fue un día verdaderamente especial, Liliana se sintió profundamente feliz y agradecida.
Aprovechamos esta ocasión para dar gracias a todos los que nos apoyan, tanto económicamente como con sus oraciones. También queremos agradecer de manera especial a las hermanas de nuestra iglesia en Bogotá, que nos ayudaron con algunos de los regalos para las señoras, así como con las gaseosas y las tortas.
TALLER DE COSMOVISIÓN
Durante el mes de junio, participamos en un taller sobre Cosmovisión y Enseñanza Bíblica organizado por nuestra entidad misionera.
Recibimos una capacitación junto a otros misioneros que ya están elaborando lecciones bíblicas para compartir con los pueblos indígenas con los que trabajan en el ministerio.
Salimos muy animados de este taller, pues nos brinda herramientas para trabajar con la cultura de la gente ko’revajʉ.
Nos ayudó a comprender la realidad de su cosmovisión: una relación con su mundo espiritual que es impersonal, fría e insegura, para así poder guiarlos hacia una relación correcta con Dios, una relación personal, amorosa y segura.
En esta etapa de nuestro ministerio, necesitamos identificar esas ideas que ellos creen que son la causa de lo que ocurre en sus vidas; ideas arraigadas en su subconsciente, aprendidas desde la infancia y asumidas como verdaderas.
Así que vamos a ir guardando las historias, ideas y suposiciones que la gente tiene, sobre todo las que chocan con el verdadero entendimiento de la Biblia. De esta manera, cuando estemos listos para enseñarles, sabremos exactamente cómo llevar la Palabra de Dios a esas áreas y ayudarles a ver lo que es verdadero y lo que no de acuerdo a las Sagradas Escrituras.
Nuestras PETICIONES
de ORACIÓN
– Queremos agradecer a Dios por el continuo entrenamiento y la valiosa asesoría que recibimos de nuestra misión. Ha sido de gran bendición para fortalecer nuestro llamado en la plantación de iglesias transculturales, y nos sentimos muy animados al ver cómo Dios continúa guiando nuestros pasos.
– También les pedimos que nos acompañen en oración por el aprendizaje del idioma ko’revajʉ. Rogamos al Señor que nos ayude a retener lo ya estudiado y que afine nuestro oído para poder comprender mejor a las personas a quienes servimos. Sabemos que este proceso es clave para conectar profundamente con la comunidad.
Gracias por ser parte de esta obra a través de sus oraciones y de sus aportes.